Las franquicias en México y los negocios independientes

Tratar de crear un negocio u obtener una franquicia es quizás uno de los pensamientos o ideas que la mayoría de personas hemos tenido alguna vez, pues implica una inversión y fuente de trabajo que podría ser bastante productiva y ofrecernos bastantes beneficios que otro tipo de inversión o empleo no nos ofrecería.

Sin embargo, cuando se piensa de manera seria al respecto es necesario poner en la balanza ambas opciones y preguntarnos qué nos conviene más, qué es más rentable o cuáles son las opciones. De esta manera podemos decidir si nos funciona o conviene más entrar al mercado de las franquicias en México o crear un negocio propio e independiente.

Para poder tomar la decisión es necesario conocer las ventajas de una y la otra opción, sus características, los riesgos, los requisitos, los costos y demás información. En primer lugar se debe estar consciente de que una franquicia no es necesariamente garantía de éxito, sin importar lo grande, reconocida y demandada que sea la marca y su imagen. Es decir, una franquicia no es un negocio que por el simple nombre o marca inmediatamente atraerá clientes y se verán de manera inmediata las ganancias.

Definitivamente, las probabilidades de fracasar cuando se adquiere una franquicia son bastante bajas, o por lo menos mucho menores en comparación con la opción de crear un negocio propio. Sin embargo, para evitar el fracaso y lograr el éxito se requiere que el emprendedor adapte y acerque lo más posible la estructura del negocio a la de la marca y contar con los medios suficientes para poder colocar la franquicia en el mercado y que esta sea competitiva.

Con respecto a esto es importante recordar que una franquicia no es un simple modelo de negocio, una marca o una estrategia para obtener éxito de manera rápida e inmediata, sino el resultado de diferentes pruebas, programas, cambios, modelos, investigaciones de mercado y experiencia. Es decir, una franquicia llega a tener prestigio, reconocimiento y éxito gracias al trabajo, la calidad y la inversión que se ha hecho a lo largo de su crecimiento y desarrollo.

La fórmula es la misma para las franquicias en México y en todo el mundo: trabajo, inversión, calidad, competitividad, creatividad, preparación, capacidad y constancia. Por otra parte, crear un negocio es más difícil, pero si los emprendedores son personas preparadas, creativas, con conocimientos del mercado y capacidad para manejarlo es posible que se logre el crecimiento, desarrollo y posicionamiento en el mercado.

Sin embargo, es muy posible que el camino sea largo, pues no tener una marca posicionada, experiencia ni apoyo comercial de patrocinadores o un corporativo hace que la tarea de posicionar un negocio o marca en el mercado sea difícil. Para lograr esto se requiere, en primer lugar, un producto o servicio de calidad, que atraiga al consumidor y ofrezca por lo menos lo mismo que otras marcas y empresas.

Después está la publicidad, la cual requiere ser igual de buena para atraer al público y finalmente se debe mejorar, o por lo menos mantener, la calidad del producto o servicio. Todo esto implica que los emprendedores deben pasar por una curva de aprendizaje, asumir riesgos y realizar incluso algunos sacrificios, sobre todo en el aspecto económico.

En lo que a la franquicia se refiere, se debe considerar que es necesario pagar una cuota al dueño de la marca por el uso de la imagen, nombre y logotipo, sin embargo, esto se traduce en algunos beneficios palpables, que son la transmisión de conocimientos, la asistencia en la localización y ubicación adecuadas, la entrega de manuales, inducción, capacitación e incluso asistencia técnica general.

Al mismo tiempo, las regalías que se pagan al dueño de la marca se traducen en apoyo y soporte continuo, estrategias de mercadotecnia y publicitarias, tecnologías, proveedores y otras ventajas. Cuando el negocio es propio no se pagan cuotas ni regalías, pero tampoco se recibe el apoyo, la información, la capacitación y el conocimiento de una marca ya posicionada en el mercado, ese trabajo lo debe realizar el emprendedor.

Ciertamente, las franquicias en México y los negocios propios tienen claras diferencias en este aspecto, pues una franquicia ofrece bastantes ventajas, ya que contar o no con una marca sólida y reconocida y el conocimiento que la estructura ofrece, puede marcar la diferencia.

Cuando una marca o imagen ya reconocida apertura una nueva tienda o sucursal, el público ya está familiarizado con el producto o servicios, ya conoce la calidad y sabe qué esperar, por lo que la captación de clientes es rápida, siempre y cuando la calidad se mantenga. En los negocios propios este proceso es más largo y requiere más trabajo.

Un ejemplo que se utiliza normalmente es el de comparar un negocio propio con el servicio postal tradicional y la franquicia con un servicio postal o de mensajería privado. En el primero se tienen cuotas y costos bajos, el tiempo de entrega puede ser largo, no es posible rastrear el envío y en caso de daños el servicio no se hace responsable. En el servicio postal tradicional (negocio propio) existen riesgos y no hay garantías de que el paquete o mensaje llegue con bien a su destino.

En el caso de las empresas de mensajería privadas, el costo es mayor, pero el tiempo de entrega es menor, se puede rastrear el envío y hay cobertura en caso de daños. En este servicio privado de mensajería (franquicia) existe garantía y seguridad de la entrega. Esta analogía puede ser bastante descriptiva y clara para explicar las diferencias entre las franquicias en México y los negocios propios.

Como conclusión, se puede decir que no hay forma de definir o asegurar que una franquicia sea mejor que un negocio independiente o viceversa, sin embargo, ambas tienen sus ventajas, quizás la franquicia muchas más, pero al final la decisión debe tomarse con base en las características del negocio que se desea iniciar, la capacidad económica, los riesgos que se está dispuesto a asumir, los conocimientos que se tienen del mercado y el trabajo que se desea realizar.

En caso de tener dudas, siempre es recomendable acudir con un experto o grupo de expertos que pueda analizar las opciones y sugerir la que mejores posibilidades ofrezca. Pero al final, siempre, adquirir una franquicia o un negocio, es decisión del emprendedor.

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